Los expertos siempre nos dicen que tenemos que renovar nuestro colchón cada diez años, darle la vuelta cada tres meses, girarlo arriba y abajo y de la cabeza a los pies, da igual el modelo o la forma.
Si te paras a pensar, los colchones han vivido en 10 años lo mismo que tú, han soñado contigo, han vivido contigo, y han formado parte de tus secretos.
Una década junto a tu colchón. Has pedido una cena desde la cama, has pasado una tarde de videojuegos con tus amigos, has llorado y has reído, has visto películas recostado en ese colchón, has jugado, has ganado, has perdido, toda una década que ha de renovarse para poder seguir soñando, durmiendo, jugando, viendo…
Nuestro colchón es nuestro equipo de descanso, cuando eliges el modelo, ya sea grande o pequeño, para uno o para dos, estás eligiendo a tu compañero de sueños. Dormir, ver pelis, comer comida china junto a tus amigos, bien merecen un descanso. Una nueva adaptación a tus movimientos, ya que diez años nos han cambiado mucho, y también han cambiado a los que nos rodean. Para garantizar que éste cambio continúe siendo posivo, y que no pierda ni una pizca de firmeza, cambiar el colchón cada diez años es lo que se recomienda.


